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Ookami
20 April 2007 @ 10:38 am
Ah, el barco...  Nos costó toda una mañana y parte de la tarde reparar el barco.  Bueno, reparar el barco y preparar una caja para dejar el jodido libro a buen recaudo, rodeado de cadenas.  Aunque luego veríamos que no sirvió de nada.  Pero me estoy adelantando.
Yo no acababa de fiarme del todo de Wurtang, porque seguía viendo el tatuaje (mucho más levemente, eso es cierto), y dada mi anterior experiencia, sé lo que eso significa (aunque el mío no ha desaparecido...  cuando tenga tiempo tendré que investigar eso...).  De todas formas, colaboró en las reparaciones (gran parte de ellas tuvimos que hacerlas por su culpa) y una vez guardado el libro no se ha vuelto a sacar el tema.
Aunque la reparación no ha sido completa, sí ha sido lo suficiente como para pasar la noche en el aire, ya que no nos fiábamos de pasarla en el suelo.  Este bosque nos ha destrozado el ánimo ha enseñado a ser bastante prevenidos.
 
 
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Current Music: AC/DC - She's got balls [High voltage]
 
 
Ookami
26 January 2007 @ 06:07 pm
Lo que no había contado todavía era el encontronazo que tuvo Ragnar con una especie de cienpies.  El bicharraco le atacó, enganchándole la pierna, y parecía que no iba a soltarlo nunca.  A base de golpes de antorcha (y de la ayuda de Wurtang) lograron desprendérselo y no le dimos más importancia al incidente.  Pero parece ser que sí la tuvo. 
Cuando conseguimos llegar al barco, aunque no había dicho nada, se le veía bastante mal y en cuanto estuvimos arriba y lo acostamos Tobril le curó con su magia.  Pero no pecía sanar, como si estuviese envenenada...  Entonces todo su aplomo se fue al carajo acabó y empezó a gritarnos a todos.  Decidimos dejarle solo porque no aguantábamos sus berridos para que descansara y nos reunimos con Tobril (todavía no le habíamos contado qué tal nos había ido).
Con los gritos de Ragnar de fondo le explicamos a Tobril, más o menos, nuestra aventura.  Y su cara fue un poema cuando nuestra invitada se presentó...  aunque nadie en su sano juicio pensaría que ella era la misma Annon que escribió el libro (y algunos de nosotros hicimos incapié en eso...) no dejó de estar sorprendido. 
El caso es que Tobril decidió ir directos, sin parar en la Torre de los Magos (con lo cual, y en mi humilde opinión, nos ahorraremos un montón de problemas).  También decidimos navegar día y noche, haciendo turnos.
 
 
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Current Music: Motorhead - Sex and outrage [Iron fist]
 
 
Ookami
19 January 2007 @ 06:57 pm
Ah, sí... el templo... 

Lo primero que hicimos al entrar fue atrancar la puerta (aunque, sinceramente, dudo que intentaran seguirnos aquí dentro...).  Ya algo más tranquilos, pudimos apreciar que el interior estaba profusamente decorado, con inscripciones mágicas y todo eso, aunque en estos momentos no recuerdo ninguna de las invocaciones que allí vimos...  en fin...
A nuestra izquierda subía una escalera y frente a nosotros se abría una puerta, por la que decidimos entrar.  Lo primero que encontramos fue una enorme estatua de un hombre meditabundo.  Pero lo que realmente llamó nuestra atención fue el féretro.  Casi en el centro de la sala había un féretro completamente hecho de cristal y en su interior una mujer.  Aunque si esto nos sorprendió, no fue nada comparado con el hecho de descubrir la placa a los piés del cristalino ataud.  En una chapa, con una letra clarisima, se podía leer "ANNON".  Por lo visto, Annon no era el nigromante viejo y malcarado que todos nos habíamos imaginado, sino una mujer.  Y no una mujer fea, no...
El caso es que después de intentar abrir la pecera el féretro infructuosamente, decidimos seguir explorando las distintas salas del templo (aunque antes me hice con los ojos de la estatua, que se podían sacar...).
 
 
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Current Music: Angra - Carolina IV [Holy land]
 
 
Ookami
18 January 2007 @ 03:34 pm
Malditos sean los dioses que han puesto a este gnor en nuestro camino!!!!!  Gracias a él hemos perdido, como mínimo tres días de marcha.
Resulta que el viejo cabrón anciano se pasaba el día borracho, así que las únicas indicaciones válidas eran las que Tobril recibía de buena mañana.  El resto sólo servían para ir dando vueltas, merced del humor borracho del gnor. 
A tal punto llegamos que Ragnar, enfadado, aprovechó una de sus cabezadas (y, las Fortunas lo saben, son muy habituales) para atarlo al mástil del barco e intentar quitarle la petaca de licor...  Lo que nadie sospechaba (bueno, sospecharlo, algo sospechaba yo...) era que el viejuno anciano había protegido sus pertenencias mágicamente (cosa que Ragnar averiguó por las malas... aunque nada que no pudiera sanar un hechizo menor de curación...).

El caso es que, tras muchos virajes y cambios de rumbo, cuando ya estábamos todos desesperados, nuestro objetivo apareció frente a nosotros.  Se trataba de la entrada de una cueva donde, en un lado, había una pila enorme de huesos de todo tipo...
 
 
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Current Music: Elvenking - Rats are following [The winter wake]
 
 
Ookami
29 November 2006 @ 09:10 am
Bueeeeno.  Pues ya estamos de nuevo en marcha.
Estuvimos esperando una semana a que la planta floreciera, y cuando al final lo hizo, yo no estaba presente debido a una pequeña indisposición (¡Por las Fortunas!  ¿Cómo puede Anarion beber tanto sin sentirse tan mal despues?  Creo que ese mago no me dió vino normal...)
El caso es que, ya con las indicaciones precisas, partimos hacia el Bosque de los Hongos en busca de gnorlandia
Los problemas (aunque leves, gracias a Wurtang) empezaron cuando sobrevolábamos el bosque.  Cuatro demonios de la noche, aparecidos de los dioses sabrán dónde, empezaron a seguirnos.  Por fortuna, Wurtang estuvo acertado y los despachó (al menos a uno) con una luz mágica.  El resto se retiraron y pudimos proseguir.
Una vez pasado esto, no fue difícil encontrarla (ahora sabíamos dónde teníamos que buscar).  Esta zona es una especia de comuna gnor en medio de un pantano.  Cada vez detesto más esta misión...

 
 
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Current Music: In Extremo - Werd ich an galgen hocgezogen [Verehrt und ange
 
 
Ookami
22 November 2006 @ 05:56 pm
Después del pequeño episodio de los bichos carabaneros y las bestias pardas, el viaje fue la mar de bien.  Al menos hasta que nos metimos en un banco de niebla tan espesa como la mente de Ragnar melaza.
Cuando ya nos empezábamos a acojonar poner algo nerviosos, oímos tres toques de campana.  Al principio supuse que se trataba de otra nave que, al igual que la nuestra, se había adentrado en el banco de niebla.  Pero Tobril ordenó dar seis toques como respuesta, así que intuí que no era otro barco perdido...  Al punto vimos acercarse un animal como no había visto antes (de hecho, estos días es algo habitual...) y tan rara montura era cabalgada por una más extraño jinete.  Se trataba de una dhuna (creo que el nombre es ese, aunque, en honor a la verdad, en el momento de verla no tenía ni idea...).  Alguien, creo que fue Wurtang, comentó que eran magos que se habían escondido de los cazadores de brujas y tenían una especie de santuario.  Y por lo visto era allí donde nuestro capitán dirigía nuestros pasos. 
Tras los rituales de saludo (Tobril le mostró un medallón y recitó una parrafada...) le enseñó algo que traíamos para los magos (oh, sorpresa!!!  Era la primera notícia que la mayoría de nosotros tenía de eso).  Y nuestra sorpresa fue mayor todavía cuando Wurtang, casi tartamudeando por la emoción, nos dijo que se trataba de un bicho capaz de contestar cualquier pregunta!!!  Increíble.  Pero... ¿por qué no lo habíamos usado nosotros?  ¿O sí lo había hecho Tobril?  Desde el principio hay algo que me tenía puesto en alerta (aunque, dada la perentoria necesidad de desaparecer durante una temporadita no le había hecho caso...).  Tendré que meditar sobre ello...
Bueno, el caso es que cuando llegamos a la Torre, que por cierto era imponente, y atracamos la nave, nos estaba esperando una comitiva de magos (por lo visto, uno de cada una de las tres ordenes que hay en la torre) que nos ofrecieron su torre y, tras enseñarle el regalo (eso sí) nos prometieron que estudiarían nuestra petición.
 
 
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Ookami
20 November 2006 @ 09:35 am
Bueno...
Llevo unos días sin escribir, pero ahora mismo me propongo paliarlo...

En la última anotación estábamos buscando a nuestros compañeros en el bosque (que más parecía un pantano), persiguiendo sus auras. Pues bien, los encontramos. Estaban compartiendo fuego con un puñado de cazadores de brujas aamanianos. Aunque durante la velada hubo algo de tensión, por suerte no hubo ningún enfrentamiento. No me hubiera gustado matarlos por una tontería...
En fin. El caso es que cuando, por fin, pudimos ponernos en marcha, hice un desagradable descubrimiento: Alguien había distraído mi catalejo. También el de Taj, y su caja con un demonio que pinta... La verdad es que me molestó bastante. No podía creer que alguno de mis compañeros fuera un ladrón (qué palabra más fea...). No soporto a ese tipo de gente... Pero debía rendirme a la evidencia... Algunas cosas habían desaparecido y nadie parecía saber nada. ¡Qué típico!
Las Fortunas quisieron que no lanzara ninguna acusación, porque en muy poco tiempo descubrimos al ladrón: Por lo visto teníamos el barco infestado de bichos carabaneros, que son unos bichitos la mar de interesantes (aunque bastante porculeros molestos). A cambio de recuperar nuestras pertenencias, los bichos nos pedían ayuda para acabar con otro tipo de bichos (esto no recuerdo de qué tipo eran...), que habían secuestrado a su príncipe, y que los dejáramos en un árbol determinado (el mismo del que estaba hecho el barco). Por lo visto

habíamos alquilado un barco con una fauna propia!!!
Acabar con la infestación de bichos fue sencilla y encontrar el árbol también.
Una vez los dejamos, Wurtang lanzó una bola de fuego y los dejó con el árbol ardiendo... este tipo tiene unas ideas un tanto peculiares de la justicia...
Es caso es que, mientras regresábamos al barco me pareció ver que algo se movía entre los arbustos y les dije a mis compañeros que no se detuvieran, pero que tampoco comenzaran a correr como locos. Supongo que Wurtang se dejó aconsejar por el miedo, en lugar de por la razón que intentaba imponerles yo, y salió corriendo. Inmediatamente les siguieron todos los demás (bueno, todos no, Taj se quedó conmigo). En un visto y no visto una enorme bestia se lanzó sobre ellos, cayendo sobre Wurtang que, las Fortunas sean benditas, pudo activar un escudo a tiempo. Mientras activaba yo mis propias defensas y pensaba por dónde atacar, otra de esas bestias saltó sobre Taj, decidiéndo ella mi línea de actuación. Corrí para ayudar a Taj y gracias a todos los dioses el escudo mágico paró el golpe que me habría desgarrado completamente el pecho. Mi espada hizo el resto y en un abrir y cerrar de ojos Taj quedó libre de la bestia, aunque malherido. Menos mal que pude curarle.
Cuando subimos al barco todos estábamos algo nerviosos. Una cosa es machacar a un montón de bichos carabaneros, y otra muy distinta es encontrarte con unas bestias que son capaces de mimetizarse de esa forma con el entorno...

Bueno... pensaba que poner esto por escrito sería más breve, pero la luz se está apagando y mis ojos empiezan a cansarse. Otro día continuaré narrando lo que nos aconteció en la Torre de la Magia.
Ahora, creo que iré a descansar...
 
 
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Current Music: DragonForce - Soldiers of the Wasteland [Sonic Firestorm]
 
 
Ookami
24 October 2006 @ 02:24 pm
Pues ya estamos en marcha!!!
Aunque, por lo visto, la cosa empezaba con malos augurios.  Resulta que, mientras yo estaba por la ciudad, pagando mi deuda, Ragnar y Shikamaru (un tipo del que por lo visto se ha hecho amigo y que vendrá con nosotros) se toparon con otro tipo que les instó a abandonar la búsqueda en la que nos íbamos a embarcar, porque nos contrataban "los malos".  Claro que pudo decir poco más, ya que un demonio bajó del cielo y se lo cargó... (aunque esta versión está sujeta a interpretaciones, porque me la contó Ragnar y su dominio de la lengua es un poco triste, así que bien podría haber sido que le atacara una trucha voladora...).

El caso es que, haciendo caso omiso de esa advertencia (lo cual siempre ha sido una costumbre en mi humilde persona), subimos al barco volador que nos esperaba.  El capitán (Tobril, creo recordar) nos acomodó y nos llevó a la casa de nuestro nuevo patrón.  Me hizo gracia que Taj no dejara pasar la oportunidad de echar una mano, y mejorar su pilotaje.  Al final se hará un piloto de verdad...

La mansion era enorme, aunque estaba un poco dejada.  Nos abrió la puerta una anciana que debería tener unos mil años o así, y que parecía conocer al capitán bastante bien.  También nos recibió una jovencita (ésta de bastante mejor ver que la anciana) llamada Anja, a la que Ragnar no dejo de intentar entrarle (con un exito triste, rayano en lo irrisorio...).
Poco después, durante la cena, conocimos al patrón, un tal Teraz, que era otro anciano de unos mil años (y este, siendo como era hechicero, bien podría tenerlos de verdad).
Nos explicó nuestra misión, que sobre el papel parece bastante sencilla.  Lo único que tendremos que hacer es entrar en el WhereWood, localizar un libro, conseguir un hechizo, y traérselo.  Sin más complicaciones.
La cena transcurría entre conversaciones bastante aburridas hasta que un grito proveniente del pasillo rompió el hastío.  Cuando salimos a ver qué había pasado, Anja estaba en el suelo, aterrada y frente a ella había una caja abierta.  Mi curiosidad innata me venció y cuando me acerqué a la caja vi una mano.  ahora escrito suena un poco infantil, pero en aquel momento me pareció bastante tétrico (y no es que no esté acostumbrado a estas cosas, habiendo estudiado con quien he estudiado...).  Por lo visto es la mano de la difunta esposa de nuestro patrón... aunque no fuimos capaces de sacarle mucho más.
 
 
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Current Music: Scorpions - Blackout [Blackout]
 
 
Ookami
16 October 2006 @ 09:17 am
Y la primera parada con este nuevo grupo no pudo ser mejor: Cymril. Ah!!!! Mucho había oído hablar de esta magnífica ciudad, pero todos se habían quedado cortos... Sus calles llenas de gentes de lo más diverso, sus bellos edificios, sus posibilidades...
Nada más llegar, y para celebrar el éxito de nuestra (en realidad "su") anterior aventura, Seshiro nos invitó a todos a un espléndido (y carísimo)... hum... cómo decirlo... centro de placeres... Toda clase de mujeres (y hombres, ¿verdad, Demona?), toda clase de manjares, bebidas y sustancias menos fáciles de clasificar... En fin, un pequeño paraíso dentro del paraíso.
Pero como todo exceso es malo, decidimos organizarnos un poco. Wurtang alquiló un laboratorio, ya que tenía pensado imbuir no sé qué objeto con no se qué hechizo; y mientras él estudiaba, el resto buscó una ocupación temporal. Taj realizó unos cursos de pilotaje (que no nos vendrán mal del todo...), Ragnar en primer lugar, fue a su embajada para ver cómo estaba lo de contratarnos como mercenarios, y luego buscó trabajo como guardia de seguridad en algunas de las tabernas, y los demás nos dedicamos a ejercitar y entrenar nuestras habilidades.
Por ejemplo, yo, además de practicar algo con el sable, también lo hice con mis aptitudes mágicas y con las manuales. De hecho, hice algunos amigos en ciertas tabernas a las que iba para descargar un poquito de la tensión acumulada durante el día. Para mi desgracia, no estoy pasando una de mis mejores rachas, así que, además de ciertos amigos un tanto peligrosos, adquirí también una pequeña deuda de honor (y de oro) que pienso saldar en breve...
Por otro lado, a Taj le han ofrecido un negocio que puede resultarnos muy beneficioso. El único problema es que hay que adentrarse en un lugar del que dicen que hay seres terribles y que nadie ha salido de allí con vida, aunque... si nadie ha salido de allí con vida... ¿quién ha contado las historias de monstruos terribles?
 
 
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Current Music: Manowar - Heart of steel [Kings of metal]
 
 
Ookami
13 October 2006 @ 06:35 pm
Mi nombre es... bueno, a partir de ahora mi nombre es Karel. Y creo que necesito poner todo esto por escrito... A ver... por donde empiezo...
Creo que huelga decir dónde nací y por qué me metí donde estoy... aunque esto último intentaré explicarlo un poco.

Todo empezó, como en todas las grandes historias, durante un momento trágico de mi vida... Mi madre acababa de morir y yo lo único que tenía era unas pocas monedas, un juego de cartas y algo de rostro (todo sea dicho). Así que me puse a hacer lo que mejor sabía: Jugar. Y no fue nada mal... La verdad es que no era malo del todo.
Todo era estupendo hasta que topé con la horma de mi zapato, como suele decirse. Es decir, me enfrenté a alguien que era más tramposo que yo. Y perdí. Y seguí perdiendo hasta deberle una nada desdeñable cantidad. Pero no me pareció digno huir. En lugar de eso, decidí jugarme el todo por el todo (literalmente) y aposté un doble o nada. Confiaba en mi habilidad y, por qué no decirlo, en mi baraja especial... Y esta vez, gané. Recogí mis ganancias y salí por la puerta, como un señor.
 
 
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Current Music: Kamelot - The haunting [The Black Halo]